domingo, 20 de junio de 2010

Las semillas que sembraste

Tú sembraste las semillas
con el más grande placer,
no las seguiste regando
ni las apodaste también,
Te fuiste y las dejaste
para no verlas crecer.


Más adelante la vida se encargara,
de hacerte ver, que aquel que no ha sabido
Sembrar, con el tiempo recogerá las cosechas verdes
por no haberlas atendido bien.


Tú te llevaste consigo los más bonitos recuerdos,
las vivencias y experiencias compartidas
que nunca nadie te las va a poder dar, entre ellas
las tres flores, que de ahora en adelante solo yo voy a regar.


Te prometo jardinero que a partir de este momento
con la luz del omnipotente y la guía que solo el me puede dar,
que apodare las semillas que tu no quiste regar, y las veras
más adelante tan lindas y tan hermosas que te van a perfumar.

miércoles, 19 de mayo de 2010

ARTE DE AMAR

Esta es una obra donde Ovidio enseña todos los trucos que deben tener las personas para obtener todas sus metas trazadas, y principalmente como alcanzar el amor deseado, es decir, la manera de cautivar el sexo opuesto. Este escritor en su primer libro nos habla como es el amor y donde podemos encontrarlo, que no dejes que este llegue, si no que hay que buscarlo; porque el estar enamorado es donde el pobre es rico y el amor es la mejor medicina. El corazón se ensancha y la sinceridad te hace ver mas joven, te da alegría y mucha felicidad.


En el segundo libro explica el éxito que debe tener cada individuo, el esfuerzo que se debe hacer para ver mas adelante su objetivo logrado. Dice que toda persona tiene que ser amable para que seas amado, que la belleza del rostro ni la arrogancia son merito para alcanzar el triunfo. Debemos ser lo mas sencillos posibles, comenzando principalmente por el corazón, lo importante es el espíritu. El éxito solo se obtendrá cuando tú lo quieras.

Ovidio en su tercer libro dice que la mujer no sabe resistirse de las llamas ni de las flechas de cupido. Muestra la realidad ya que los hombres en su mayoría no son sinceros, y que debemos ser mas cuidadosas; no nos dejemos llevar por los primeros encantos. Que no vasta con ponernos un buen maquillaje para que este se enamore de nosotras, si no, un buen consejo para que el hombre pueda sacar lo mejor de la mujer y esta pueda ser útil.

sábado, 15 de mayo de 2010

Venus diosa romana

        Esta  era una diosa romana, preciosa criatura de una belleza muy deslumbrante principalmente con el amor. Era muy coqueta y desempeñaba un papel muy importante en muchas fiestas y mitos religiosos desde el siglo III a.c.Nada le faltaba para ser presentada a la celeste corte. Esta fue presentada al Olimpo, donde su aparición causa gran embeleso. Con su belleza cautivo a Júpiter, y todos los dioses del Olimpo, queriendo obtener la mano de aquella encantadora mujer.

         A  Venus, no le cautivaba el oro ni las grandes riquezas, solo quería su felicidad; su corazón era mucho más sensible a la juventud  y la belleza, que al aparato de la gloria ni de los honores. Poseía un temperamento tenaz, y mucha necesidad del aire, del movimiento y del ejercicio

         Precisemos, antes que nada que en el mundo femenino existen mujeres con tan bonita presencia, con una belleza exuberante para conquistar cualquier  hombre sea este del medio en que se encuentre, de cualquier posición, de un alto mando, de manera que este le pueda ofrecer si es posible “traerle el cielo a la tierra”. Teniendo esta mujer todas estas cualidades es para tener el mundo a sus pies. Aunque muchas veces no es necesario ser bello (a) por fuera, si no saber cautivar con amor, cariño, respeto y sobre todo tener mucha dulzura. Como bien lo decía Venus que a ella no la cautivaban las grandes riquezas, si no la sencillez y lo dulce del corazón, solo estas llaves abren las puertas más cerradas.

        Por último es conveniente acotar, que la mujer debe saber gozar de todos estos privilegios que Dios le ha concedido; sin duda lo más bello es saber disfrutar de una libertad.

jueves, 29 de abril de 2010

Venus la diosa del amor y la belleza

Venus ("Diosa de la Belleza"). Era una importante diosa romana relacionada principalmente con el amor, la belleza y la fertilidad, que desempeñaba un papel crucial en muchas fiestas y mitos religiosos romanos. Desde el siglo III a. C., la creciente helenización de las clases altas romanas la identificó como equivalente de la diosa griega Afrodita. De esta forma Venus fue la esposa de Vulcano. Virgilio, como halago a su patrón Augusto y al gens Julia hizo a Venus, a quien Julio César adoptó como su protectora, ancestro del pueblo romano a través de su legendario fundador Eneas y su hijo Iulus.
Venus solía asociarse con la diosa griega Afrodita y la
etrusca Turan, tomando aspectos prestados de ambas. Como con la mayoría de las demás deidades del panteón romano, el concepto literario de Venus está cubierto por las ropas tomadas de los mitos griegos literarios de su equivalente, Afrodita. La anterior diosa etrusca o latina de la vegetación y los jardines pasó a ser relacionada deliberadamente con la griega Afrodita.[1] En algunos mitos latinos Eros era hijo de Venus y Marte, el dios de la guerra.